Estos cartuchos son muy fáciles de recargar por lo que traen un agujero en la parte superior del cartucho, en el caso de que este muy pequeño, con la misma aguja podemos ampliarlo un poco.
Primero que todo revisamos el cartucho para saber si esta en buen estado o no, seguido de eso llenamos una jeringa con tinta negra, más o menos entre 8 a 10 ml; de ahí cogemos con mucho cuidado y la inyectamos por el agujero de arriba, se le agrega hasta que empieza a salir la tinta por el mismo agujero o a gotear por el inyector, de ahí succionamos un poco de tinta-aire para detener el goteo.
De hay nos dirigimos a limpiar el cartucho con un pedazo de papel higiénico y miramos si esta saliendo tinta por los inyectores (debe salir una marca perfecta), si no sale es por que esta tapado.